Karmine Corp ha terminado su periplo en el MSI. El 3-0 ante Team Liquid en Daejeon sella el paso sin necesidad de ir a la quinta partida ni de buscar remontadas. Hace semanas, este mismo roster peleaba la final de la LEC contra G2. En el MSI, la realidad fue otra: Caliste lo tiene claro, no estaban cerca de ese nivel. El ADC no ha dado rodeos tras la eliminación: ha definido la racha como un desastre.
Hablando con RFT.GG, Henry-Hennebert ha sido tajante con el rendimiento del equipo:
Terrible. Me cuesta encontrar palabras. Me siento fatal. Esta fase de Play-In del MSI ha sido una decepción. Ganamos contra DCG, pero es que estaban un nivel por debajo. No hemos mostrado nada. Ni en el gameplay, ni en la preparación, ni en los drafts... Nunca supimos realmente qué queríamos jugar.
Caliste añade que lo visto en el escenario no reflejaba la identidad del equipo:
Creo que mostramos un lado nuestro que no éramos en absoluto.
Identidad y presión
Al preguntarle por el error concreto que llevó a esta situación, el jugador admite que no hay un único punto culponible, pero sí destaca la lentitud para adaptarse a los cambios de meta. Lo que sí tiene claro es que no estaban ellos mismos en el escenario.
Había demasiada presión — teníamos demasiado miedo de jugar nuestros propios tiempos, desde el inicio hasta el final.
Explica que hubo muy pocos momentos en los que avanzaron, y cuando lo hicieron, malgastaron habilidades, un error que castiga demasiado en este nivel. En algún punto, los juegos se volvieron sofocantes y difíciles de gestionar.
La falta de sincronía frente a equipos grandes ha sido otro de los puntos débiles. Aunque las discusiones fuera del juego sobre cómo manejar situaciones o peleas de equipo son fluidas, la ejecución en el