Japón ha cerrado su lista para la Esports Nations Cup. El objetivo ahora es claro: ganar los clasificatorios regionales y asegurar el billete al evento principal.
La batuta la lleva Shirou Paz Sasaki, exjugador que ahora entrena a un equipo de la LCP. Ese circuito se ha convertido en la élite japonesa desde su creación a principios de 2025, dejando a la antigua LJL en un segundo plano.
En el roster destaca la presencia de Sora Momo Tobita, top laner del DFM. Es el único del grupo que juega en una liga de primer nivel. El resto, incluido un suplente, se mueve por la LJL, una división que ha perdido mucho del brillo que tuvo antes del ascenso de la LCP.
La lista deja fuera a varios nombres clave. La ausencia más sonada es la de Shunsuke Evi Murase. Uno de los jugadores más carismáticos de la escena global y con un palmarés inmenso en la LJL, Evi lleva un año y medio en la LCP, donde su impacto ha sido menos visible.
Tampoco está Yuta Yutapon Sugiura. El veterano mid laner dejó la competición activa hace 18 meses tras barrer todos los títulos con el DFM y volcarse en el streaming. El ADC de la SHG, Rei Rei Shimaya, tampoco ha sido convocado.
Con solo 200 puntos acumulados por Momo, Japón no tiene plaza directa. Su primer reto llega este sábado, 20 de junio, contra Mongolia. Deben ganar para entrar en la lucha por los dos puestos que dan acceso al torneo principal, que se celebrará en Arabia Saudí entre el 21 y el 29 de noviembre.
Esta será la única competición internacional de Japón este año. A diferencia de otros países asiáticos, Japón no participará en los Juegos Asiáticos de 2026, que se jugarán en Aichi y Nagoya del 30 de septiembre al 2 de octubre.