La Justicia Laboral brasileña ha fallado contra Fluxo en la demanda presentada por el entrenador Pedro «Gafone» Ramos. El tribunal reconoció que existió una relación laboral entre el técnico y la organización del 14 de octubre al 2 de diciembre de 2024, mientras participaba en la construcción del proyecto de League of Legends de Fluxo.
La compensación se ha fijado provisionalmente en unos US$48.000, más US$960 en costas judiciales. El importe definitivo se determinará durante la fase de liquidación del proceso. La resolución también incluye los beneficios laborales asociados al cese, el FGTS —el fondo obligatorio de indemnización de Brasil— y la multa prevista en el artículo 477 de la legislación laboral brasileña.
Sheep Esports ha tenido acceso a la última resolución, emitida por el Tribunal Regional de Trabajo de la 2.ª Región (TRT-2). El órgano confirmó la decisión del Juzgado Laboral 34 de São Paulo después de que Fluxo recurriera el reconocimiento de la relación laboral y las obligaciones económicas derivadas.
Gafone participó en la construcción del proyecto
Según la demanda, Gafone empezó a negociar su incorporación a Fluxo mientras trabajaba como entrenador. El 14 de octubre de 2024, el entonces mánager de la organización, Carlos «Carlito» Sagrette, le habría presentado una propuesta para sumarse al proyecto de 2025.
La oferta le daba acceso al presupuesto del equipo y libertad para participar en la construcción de la plantilla. También contemplaba una remuneración de hasta R$17.000 mensuales. Según el caso, Gafone recibió además un borrador de contrato.
Después de esas negociaciones, Gafone terminó su relación profesional con KaBuM y empezó a participar en las actividades del nuevo proyecto de Fluxo. El entrenador intervino en pruebas, construcción de la plantilla, evaluación de jugadores y conversaciones sobre perfiles y rangos salariales antes de que la iniciativa terminara.
El tribunal también valoró que Gafone tuviera un contrato previo con KaBuM. Un testigo declaró que el entrenador había dejado su puesto por la propuesta de Fluxo. La resolución señaló además que los problemas contractuales con su anterior organización no impedían reconocer una relación laboral con Fluxo.
Fluxo canceló el proyecto en plena ventana de fichajes
La relación entre ambas partes terminó el 2 de diciembre de 2024. Gafone sostuvo que Fluxo había utilizado su trabajo para construir el proyecto antes de cancelar la iniciativa, lo que le dejó sin margen para buscar otro puesto en ese momento.
La Justicia Laboral dio especial importancia a las fechas. Según el testimonio que el tribunal consideró válido, la ventana de fichajes de la escena competitiva comenzó en noviembre y terminó a principios de diciembre. Fuera de ese periodo, los fichajes eran imposibles salvo en circunstancias excepcionales.
El juzgado de primera instancia concluyó que el proceso de contratación, iniciado después de que Gafone abandonara su puesto en KaBuM, le había impedido encontrar una nueva posición en la escena competitiva de alto nivel. Según la resolución, las circunstancias vulneraron el principio de buena fe objetiva.
El TRT-2 reconoció la relación laboral
Uno de los principales puntos de conflicto era determinar si había existido una relación laboral. Fluxo defendió que las partes solo habían negociado una posible contratación y negó que Gafone hubiera llegado a convertirse en empleado de la organización.
El tribunal llegó a una conclusión distinta. La resolución identificó subordinación, prestación personal, remuneración y trabajo no ocasional, los elementos que la legislación laboral brasileña utiliza para reconocer una relación de empleo. El vínculo quedó establecido entre el 14 de octubre y el 2 de diciembre de 2024, con Gafone trabajando como entrenador y un salario base de US$2.305 para calcular la compensación.
El TRT-2 ha mantenido este criterio al resolver el recurso. La decisión señala que las pruebas demostraron la prestación de servicios y que la ausencia de un registro laboral formal no impide reconocer la relación cuando se cumplen los elementos necesarios.
La compensación sigue siendo provisional
Fluxo recurrió la decisión original y pidió anular el reconocimiento de la relación laboral, los pagos derivados de la legislación laboral y la compensación por las ganancias dejadas de percibir. El TRT-2 ha rechazado el recurso y ha confirmado la resolución de primera instancia.
La organización deberá pagar US$960 en costas judiciales, calculadas sobre la cuantía provisional de unos US$48.000. La reclamación por daños morales, sin embargo, ha sido desestimada.
El tribunal consideró que la frustración contractual y las pérdidas materiales ya quedaban cubiertas por la compensación económica concedida. También concluyó que no había pruebas de una vulneración del honor o la imagen de Gafone que justificara una cantidad adicional.