El boosting en League of Legends lleva años siendo un problema, pero pocas veces el proceso de cazarlo ha sido tan público. El miércoles 22 de abril, un usuario conocido como Little Peter publicó en X —traducido automáticamente del portugués— una oferta buscando jugadores Challenger dispuestos a subir cuentas en el servidor de Norteamérica desde Diamond. La recompensa prometida: hasta 31 euros por cuenta, con la posibilidad de llegar a 10.000 dólares mensuales jugando tranquilo y hasta 20.000 "exprimiendo el juego". El post pedía preferencia por exprofesionales o one-tricks.

Lo que Little Peter no calculó es que Drew Levin, Director de Producto de Riot Games, también lee X. Levin respondió directamente al post con un aviso directo: "Voy a banear a todo el que haga esto, avisados quedan." La réplica de Little Peter, todavía en portugués, fue "A ver si me encuentras." Levin tardó menos de una hora en contestar: "¿Quieres que publique aquí tu cuenta principal, o qué?"
El tono de Little Peter cambió de golpe. Ya en inglés, respondió con un "lo siento tío, no me dispares", al que Levin contestó con un emoji de apretón de manos. Después, Levin reposteó toda la conversación con el texto "abre para una historia corta divertida".
Más allá del intercambio en sí, el episodio tiene consecuencias concretas. El boosting pagado va contra los términos de servicio de Riot y puede acarrear ban de cuenta. Desde el año pasado, la compañía confirmó que un ban en cualquiera de sus juegos puede extenderse a nivel de cuenta global, afectando también a Riftbound, el TCG físico de Riot. Una cuenta baneada por boosting en LoL arrastra potencialmente el acceso a todos los productos de Riot vinculados a ese perfil.
El contexto competitivo agrava el asunto. Riot aplicó un hard reset de la escalera en los rangos apex al inicio de la Temporada 2 para corregir problemas de emparejamiento, lo que generó bastante volatilidad de MMR. Que boosters operen con libertad en ese entorno no ayuda a estabilizar el ranked en los rangos más altos de la Grieta del Invocador.
Levin lleva varios meses actuando de forma activa y visible contra distintos tipos de infractores. Este caso concreto no garantiza que Little Peter haya parado, pero sus cuentas —y las de cualquier jugador que hubiese respondido a ese post— están ahora, como mínimo, en el radar de Riot.