Flakked ha vuelto al escenario de la LEC con GIANTX después de dos meses de pausa. El equipo no pudo estrenar el Summer Split con una victoria contra SK, pero el tirador ve margen para crecer y confía en un roster capaz de pelear por buenos resultados.
En una entrevista con Sheep Esports, Flakked explicó que no se había marcado unas expectativas concretas para su regreso. Quería comprobar si todavía tenía el nivel, la ambición y las condiciones necesarias para competir en la máxima categoría europea.
La derrota ante SK se decidió en la ejecución
GIANTX no preparó nada especialmente distinto para enfrentarse a SK. La competición acababa de empezar, había poca información sobre los rivales y el metajuego había cambiado por completo. El equipo trabajó el draft y el resto de la preparación previa, así que Flakked no atribuye la derrota a una falta de trabajo.
El problema, según su análisis, estuvo en cómo jugaron la partida. El plan de partida fue muy deficiente y la falta de claridad llevó al equipo a disputar una partida caótica. Flakked también asumió su parte de responsabilidad, sobre todo por su actuación en el primer mapa, que calificó de «realmente mala».
El tirador cree que GIANTX tiene que leer mejor la Grieta del Invocador y cuidar más los objetivos. En los entrenamientos, el equipo había mostrado una actitud agresiva y ganas de pelear, pero esa identidad no apareció contra SK. «Perdimos la partida en el dragón», resumió al hablar de los errores cometidos alrededor de los objetivos.
Un método de trabajo distinto al de Heretics
Flakked también explicó cómo GIANTX organiza las sesiones de scrims. Después de cada partida, los jugadores se toman unos cinco minutos antes de revisar cuestiones individuales: la fase de líneas, el micro y las situaciones concretas que cada uno debe corregir. Después hacen una revisión conjunta para localizar los problemas que afectan a todo el equipo.
El método es distinto al que siguió durante su etapa en Team Heretics. Según su relato, aquellas sesiones podían torcerse desde la fase de líneas hasta el juego macro, lo que dificultaba centrarse en aspectos concretos. No quiso decir qué sistema era mejor, pero sí dejó claro que le gusta el enfoque actual de GIANTX.
El calendario tampoco le preocupa demasiado. Le da igual jugar 1 o 3 partidos en una semana o pasar una semana sin competir. Una carga mayor puede generar más cansancio, aunque su principal inquietud está en cómo viven los aficionados ese calendario. Por su parte, seguirá trabajando tanto si tiene partido como si no.
Lo que aprendió después de G2 y Heretics
Durante la entrevista, Flakked reflexionó sobre el cambio que ha vivido en los últimos cinco años. Ha pasado por varios equipos y ha compartido vestuario con muchos compañeros. También reconoció que la mayoría de sus etapas llegaron en equipos perdedores, una experiencia que le ha obligado a afrontar situaciones complicadas y a entender mejor cómo quiere trabajar.
Su primera etapa en la LEC con G2 Esports estuvo marcada por compartir equipo con Caps, Jankos y otros jugadores a los que admiraba mucho. Ahora, tras regresar a la competición, admite que aquella «inocencia» se ha ido desvaneciendo. No lo relaciona con un estado depresivo, sino con un mayor conocimiento de sí mismo y de sus necesidades como jugador.
El tirador asegura que ahora está más centrado y es más eficiente. Antes pasaba muchas horas jugando, pero cree que podría haber aprovechado mejor ese tiempo. Con 25 años, ya no se ve como el jugador de 20 años que compitió en sus primeras temporadas, aunque mantiene su personalidad distendida fuera de la Grieta del Invocador.
Flakked tampoco sabe si esta será su última oportunidad en la LEC. Sin cargar contra Heretics, su anterior equipo, considera que GIANTX le ofrece un proyecto más competente. Ha expresado su respeto y cariño por Heretics, pero también defiende que el roster actual de GIANTX es muy fuerte y que sería una pena dejar pasar la oportunidad.
El objetivo inmediato: ganar
GIANTX se enfrentará próximamente a Shifters y MKOI. Flakked no tiene un mensaje especial para sus rivales. Su prioridad es clara: que el equipo juegue bien y gane. La duración del split hace que cada victoria y cada derrota tengan un peso considerable en la clasificación.