League of Legends: Wild Rift ya ha facturado más de 1.000 millones de dólares desde su puesta en marcha. Entrar en el club de los 'unicornios' —juegos que superan esa cifra— es un logro importante, pero la realidad del mercado móvil es más matizada: aún va por detrás de sus rivales directos.

El despliegue global del juego en móviles, lanzado en 2020, marcó un cambio de estrategia para Riot Games que ha valido la pena. No obstante, los datos de Data.ai sitúan a Wild Rift por debajo de otros gigantes en métricas cruciales como ingresos totales, descargas y usuarios activos.
Un mercado dominado por otros nombres
En la tabla de clasificación de ingresos de los MOBA móviles, Honor of Kings sigue en el trono, seguido de Mobile Legends: Bang Bang y Arena of Valor. Esta jerarquía lleva tiempo en los informes del sector, pero no debe leerse como un fracaso de la marca League of Legends.

Hay que tener en cuenta el punto de partida. Wild Rift lleva apenas unos años activo, mientras que gran parte de los ingresos de Honor of Kings provienen del mercado chino, un gigante con una base de jugadores distinta. El crecimiento de Wild Rift refleja una expansión sólida fuera de Asia. Estos números demuestran que la popularidad del juego es más amplia y competitiva de lo que la perspectiva occidental a veces sugiere.

No esperemos que Wild Rift desplace a sus competidores principales en el corto plazo, pero alcanzar los mil millones confirma que mantiene una posición firme y relevante en la carrera de los MOBA móviles.