Disguised no ha ganado todavía en el LCS Spring 2026. El equipo arranca bien las partidas, pero cuando llega el late game la cosa se desmorona. Castle, su top laner, se sentó con Sheep Esports para hablar de dónde está el equipo, qué está fallando y, sobre todo, adónde quieren llegar.
Castle viene de las LCK Challengers, donde el volumen de partidas no tiene nada que ver con el calendario norteamericano. Los clasificatorios del EWC, que se juegan a mitad de temporada, le suenan a algo diferente: «No tenemos ni cámaras en streaming, así que no se siente igual que un partido de escenario, aunque técnicamente lo sea. Lo tratamos más como un stream concentrado». Sobre el resto del calendario y los rivales que tiene por delante, Castle lo tiene claro: ahora mismo no van a perder el tiempo pensando en el otro equipo. «Honestamente, ahora mismo nos da igual el rival. Para nosotros son buenos compañeros de práctica en escenario».
Fundamentos antes que estilo
Cuando le preguntaron por la identidad de juego del equipo, Castle no se anduvo con rodeos: todavía no la tienen. «Antes de hablar de estilo hay que consolidar las cosas básicas. Cuando jugamos composiciones de engage somos bastante sólidos, eso puede ser nuestro estilo, pero primero hay que dar los pasos correctos».
El objetivo no es rascar victorias sueltas. «Nuestro objetivo no es ganar alguna partida ahora mismo, nuestro objetivo es poder competir por una plaza internacional». Para eso, el equipo trabaja con una estructura semanal: revisión individual de replays —incluida la solo queue—, análisis colectivo después de los scrims y conversaciones que a veces no son cómodas pero que Castle considera parte del proceso.
Veteranía y rookies
Castle lleva suficientes años en el circuito como para saber que su rol ha cambiado. Antes le costaba gestionar sus emociones en escenario y comunicarse bajo presión. Ahora intenta que los jugadores más jóvenes tengan margen para equivocarse y aprender: «Intento hacer hueco para que puedan mejorar».
Los rookies del roster, KryRa y sajed, le han dado una sorpresa positiva. «Están muy abiertos al feedback. En juego conocen el juego mejor de lo que esperaba. Lo que noto es que a veces en escenario no saben muy bien dónde ir, es la primera vez que pisan el estudio». Castle apunta que las diferencias entre rookies tienen más que ver con la personalidad de cada uno que con de dónde vienen.
La rivalidad que sí reconoce: Sentinels
El asistente técnico de Dignitas, Emi, había dicho en una entrevista que su equipo ve a Disguised como rival. Castle no lo ve así. Para él hay una sola rivalidad real en el LCS, y tiene nombre: Sentinels, el equipo que se llevó a tres jugadores de DSG la temporada pasada. «Con Sentinels llevamos algo así como 13 partidas jugadas entre nosotros. Eso sí es una rivalidad. Con ningún otro equipo la siento ahora mismo».
Cuando le pidieron que nombrase un rival al que quisiera enfrentarse, volvió al mismo sitio: «Este año cuando juego contra ellos es cuando más me divierto. Tengo cuatro excompañeros allí, así que para mí es especial».
LYON: «Ningún equipo de la LCS es invencible»
Próximamente Disguised se mide a LYON, campeones de la última edición del LCS y recién salidos del First Stand. Castle reconoce que no es el mismo equipo que se cruzaron en el Lock-In: «Ahora mismo son un equipo completamente diferente al de entonces. Pero ningún equipo de la LCS es invencible. Si jugamos bien, podemos ganar».