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Loki: «Si rindo al 100 %, podemos ganar con facilidad»

El midlaner de Cloud9 habla de su regreso desde la LCK, del roster de siete jugadores y de la macro que el equipo debe mejorar.

Portada de Loki: «Si rindo al 100 %, podemos ganar con facilidad»
Portada de Loki: «Si rindo al 100 %, podemos ganar con facilidad»

Cloud9 cerró la segunda semana de la LCS con una victoria poco convincente contra Dignitas, después de un inicio complicado. Tras la serie, Loki habló con Sheep Esports sobre los errores del equipo en la Grieta del Invocador, su rendimiento en scrims y el margen de mejora que todavía tiene C9.

El midlaner explicó que el equipo atravesaba un buen momento puertas adentro. Los jugadores se sentían cómodos hablando sobre cómo querían jugar y cómo corregir sus problemas. El inconveniente estaba en otro sitio: la macro colectiva todavía no alcanzaba en el escenario el nivel que mostraban durante los entrenamientos.

Una jugada preparada que acabó en error

La secuencia más comentada del partido contra Dignitas estaba preparada de antemano. Cloud9 llevaba una composición orientada a los dives y quería derribar la torre de tercer nivel del medio, que tenía un punto de vida, antes de lanzarse sobre Anivia.

El equipo entendía que, si Anivia caía, podía cerrar la partida porque la campeona ofrecía una defensa muy sólida. Según contó Loki, Blaber falló un clic y quedó expuesto de forma innecesaria. Aun así, el midlaner no concedió demasiada importancia a esa jugada ni al resto de errores de la serie, ya que C9 estaba rindiendo bien en scrims.

La macro sigue siendo la prioridad

Loki considera que el nivel individual del roster es bueno y que Cloud9 también ha trabajado bien en scrims. Su diagnóstico fue directo: el equipo tiene que mejorar la macro colectiva para trasladar ese rendimiento a la competición.

El roster de siete jugadores tampoco le preocupa. Aseguró que no se había sentido presionado y que estaba progresando respecto a la temporada anterior. En su caso, prefiere centrarse en su propia evolución antes que en la competencia interna por los puestos.

Su regreso a Cloud9 no respondió a una razón concreta más allá de su objetivo de llegar al Mundial. Durante 2025, Loki tuvo problemas familiares y tuvo que marcharse a Corea. Una vez resueltos, pasó un tiempo compitiendo en la LCK, pero acabó viendo Norteamérica como un entorno más cómodo para jugar y concentrarse en League of Legends. También creía que allí tendría más opciones de clasificarse al Mundial.

Más comunicación dentro del equipo y en la selección

Al comparar el Cloud9 de 2025 con la plantilla de 2026, Loki explicó que durante su primera etapa tenía menos ego y expresaba menos sus opiniones porque compartía equipo con varios jugadores veteranos. Después del Split 3 ganó confianza para defender sus ideas con más frecuencia.

El midlaner reconoció que algunas fases de selección habían sido muy malas. Después de ciertos partidos llegó a decirle al entrenador que no quería volver a jugar una composición así. El técnico le respondió que esas objeciones tenían que aparecer antes de empezar la partida, cuando todavía podían descartar el planteamiento y buscar alternativas. Desde entonces, los dos han hablado sobre las mejores y peores selecciones para construir drafts más sencillos.

La ausencia reciente de Cloud9 en los torneos internacionales también salió durante la entrevista. Loki no cree que esa situación suponga una presión determinante. Según explicó, el ambiente del equipo es bueno y todos pueden hablar con naturalidad sobre sus errores. C9 tiene un nivel alto, pero todavía debe trasladar su macro a los partidos oficiales.

El sueño y la falta de ritmo competitivo

Loki atribuyó buena parte de sus errores en la serie a que no había dormido bien. No se sintió especialmente presionado ni nervioso en comparación con la temporada anterior, pero calculó que había rendido entre el 40 % y el 50 % de su nivel real. Tampoco pudo determinar si sus compañeros estaban nerviosos o cansados.

Sobre su techo individual, calculó que Cloud9 podía ganar con facilidad si él alcanzaba el 100 % de su rendimiento. También matizó que un buen partido suyo no bastaría si el resto del equipo cometía demasiados errores.

El jugador estima que necesitará una o dos semanas para corregir sus problemas. Cuando estuvo en el banquillo pasó un mes sin jugar scrims, y esa falta de práctica le hizo perder parte de sus sensaciones en partida. Después de recuperar poco a poco el ritmo, Loki aseguró que ya se sentía más cómodo y que esperaba resolver pronto los aspectos pendientes.