Movistar KOI sigue en carrera por el Mundial. Tras una fase regular complicada, el equipo apenas entró entre los seis primeros, pero superó a Team Vitality y selló su pase a Niza. Allí se medirá a Natus Vincere (NAVI) el viernes siguiente por una plaza en el torneo internacional.

Después de la serie contra Vitality, el entrenador principal de MKOI, Melzhet, habló con Hotspawn sobre el rendimiento del equipo, su evolución durante los playoffs, el enfrentamiento contra NAVI y el futuro de la plantilla.

«Jugamos muy mal y los rivales jugaron peor»

Melzhet resumió la actuación de Movistar KOI con una frase tan directa como poco complaciente: «Jugamos muy mal y los rivales jugaron peor». El técnico no escondió su malestar con el rendimiento del split, aunque defendió las decisiones que tomó durante la temporada con la información disponible en cada momento.

Según explicó, cuando los resultados no acompañan es fácil pensar que cambiar el plan habría arreglado las cosas. Aun así, cree que tomó las decisiones más razonables dadas las circunstancias. Eso no quita que siga insatisfecho con el desarrollo de la temporada.

El calendario comprimido y el viaje a Madrid condicionaron la fase regular. Además, el 0-3 de la primera semana obligó al equipo a reaccionar desde el inicio. Para Melzhet, esa presión afectó a la capacidad de MKOI para mantener la calma dentro de la Grieta del Invocador.

El técnico señaló que, cuando el equipo jugaba tranquilo, tomaba buenas decisiones. En la quinta partida contra Vitality vio a sus jugadores más serenos: incluso por detrás en oro, las comunicaciones fueron calmadas y el equipo ejecutó una secuencia ordenada. Movistar KOI aseguró el Barón Nashor, presionó primero una línea lateral y después la otra para evitar un doble flanco, y finalmente avanzó hacia el dragón.

Para Melzhet, esa secuencia reflejaba el estado mental que el equipo necesitaba desde el comienzo de las partidas. También admitió que todavía estaban intentando encontrar la forma de jugar con esa claridad desde los primeros minutos.

La lectura del quinto draft

La composición de la quinta partida giró alrededor de Kalista y Renata Glasc. Con muchas opciones de la línea inferior fuera del draft, MKOI consideró que esa pareja era la más fuerte. El equipo también valoró Nocturne, Cassiopeia y Rumble, mientras intentaba interpretar si los bloqueos de Kai’Sa y Taliyah buscaban preparar una selección de Ziggs o limitar sus campeones cómodos.

Movistar KOI decidió bloquear Ziggs porque era la opción que más complicaba el acceso a Kalista y Renata. NAVI respondió con Jarvan IV, una elección que MKOI esperaba y que no le preocupaba demasiado: Melzhet confiaba en que su pareja de bot funcionaría bien contra él.

La elección temprana de Jarvan IV también permitió a MKOI priorizar el resto de su plan para la jungla. El equipo tenía disponibles Wukong, Sejuani y Cho’Gath. Después seleccionó Anivia para controlar el espacio alrededor de los objetivos y ralentizar el ritmo de la partida. Melzhet destacó que la pared de Anivia podía impedir los ganchos de Nautilus, que NAVI combinó con Miss Fortune.

Tras los bloqueos de Sejuani y Wukong, MKOI conservó la opción de Cho’Gath, un campeón que todavía no había mostrado en la serie. NAVI cerró su composición con Camille y Aurora, mientras que el equipo de Melzhet completó su plan con Shen. El entrenador reconoció que habían permitido que Camille acumulara demasiado oro, algo que no debía haber ocurrido, pero defendió la idea general del draft y la ejecución posterior en los objetivos.

Respeto por NAVI y confianza en Elyoya

Melzhet valoró positivamente a Natus Vincere como rival. Destacó la calidad individual de sus jugadores, aunque señaló que el equipo aún necesitaba experiencia y tiempo para crecer como conjunto. También aseguró que respeta mucho a NAVI y que disfruta viendo sus partidos.

De cara al enfrentamiento, el técnico defendió que un equipo competitivo debe afrontar cada serie pensando que es mejor que cualquier rival. La eliminatoria tendrá además un foco claro en la jungla: Rhilech se medirá a Elyoya, que había acudido a todos los Mundiales de su carrera.

Melzhet situó a Elyoya como el mejor jungla de Occidente y aseguró que, si su jugador estaba lúcido y confiado, nadie podía superar su nivel. También reconoció la calidad de Rhilech, pero mantuvo que su propio jungla era el mejor de los dos.

Un futuro abierto para el cuerpo técnico y la plantilla

El futuro de Movistar KOI todavía no ocupaba la cabeza de Melzhet. El entrenador, que tenía contrato hasta 2028, explicó que solo estaba concentrado en superar el momento actual. Independent y Alphari, miembros de su cuerpo técnico, terminaban contrato al final de 2026, pero Melzhet no quiso anticipar si habría cambios.

Tampoco veía sencilla la continuidad del quinteto titular en 2027. Según explicó, varios contratos estaban próximos a terminar y todos los jugadores podían recibir ofertas de otros equipos. Por eso consideraba difícil que los cinco siguieran juntos, aunque prefería esperar a ver cómo avanzaba la situación.

Melzhet llevaba dos años entrenando en la LEC y había acudido a dos Mundiales. Esa experiencia le había servido para aprender, aunque señaló que cada temporada había sido distinta. En el primer año, la organización sufrió varias inconsistencias después de una fusión y el proyecto no estuvo completamente alineado. El segundo año fue el mejor para el equipo, mientras que en el actual no habían gestionado bien las expectativas generadas tras ganar.

El técnico explicó que, después de ganar, la exigencia de repetirlo aumenta. A su juicio, esa debía ser la expectativa de un equipo competitivo, pero Movistar KOI todavía no había encontrado la mentalidad necesaria para sostenerla.

La ausencia en el viaje a Madrid

La ausencia de Melzhet en el viaje por carretera a Madrid también tuvo un peso personal. El entrenador explicó que llevaba casi tres meses sin ver a su esposa y a su hijo. Tuvo la oportunidad de acompañar al equipo, pero decidió quedarse trabajando por el momento complicado que atravesaba MKOI.

Reconoció que la situación había sido muy dura y que veía menos a su familia mientras trabajaba de forma permanente. También lamentó perderse la oportunidad de competir en un escenario grande con público, una parte de la competición que valoraba especialmente.