Karmine Corp (KC) cerró el Summer de la peor manera posible: con un 0-3 ante Movistar KOI (MKOI), en Niza y delante de su público. Caliste, MVP del split pero sin el título de la LEC, repasó con RFT.GG la derrota, los malos hábitos del tramo final, la conversación posterior dentro del equipo y la preparación para su primer Mundial.
El tirador francés también habló de la evolución de KC durante el año, del cambio de metajuego, de la comunicación y de un objetivo que mantiene desde sus primeros pasos competitivos: ganar el Mundial.
«Estamos lejos de un colapso mental»
«Estamos bien, aunque podríamos estar mejor. Después de Niza todos estábamos decepcionados. Queríamos otro resultado y, sobre todo, otra forma de perder. El equipo estaba enfadado y decepcionado, y creo que los aficionados también. Es normal. Tuvimos una conversación justo después de la derrota».
Caliste negó que KC estuviera cerca de repetir el colapso mental que ya había vivido en otro roster. «Habiendo pasado por eso, creo que estamos muy lejos. Todos los equipos tienen más discusiones, expectativas y frustración al final del año, especialmente cuando las cosas no encajan. Con este roster y este cuerpo técnico habría que esforzarse mucho para llegar a ese punto».
El jugador aclaró que el problema no fue la falta de trabajo. «El día del partido lo damos todo. Si alguien no lo hiciera, no debería estar en el equipo. No digo que no trabajáramos o que descansáramos demasiado. Trabajamos, pero no de la manera adecuada».
Por eso describió la derrota como una pequeña descarga eléctrica. «MKOI evolucionó claramente durante todo el split, mientras que nosotros seguimos una pendiente descendente. Lo que hacíamos no nos funcionaba. Tenemos que encontrar otra receta y cambiar lo que hicimos durante el Summer para recuperar el nivel que mostramos en la EWC».
El desgaste después de la EWC y el 3-0 del Roadtrip
KC llegó a la EWC con la intención de corregir el resultado del MSI. El equipo alcanzó la final, derrotó a rivales de las regiones orientales y sintió que mejoraba a medida que avanzaba el torneo, aunque terminó decepcionado por no levantar el título.
Después llegó el Roadtrip en Évry y el Adidas Arena, con enfrentamientos contra los tres mejores equipos de la liga: MKOI, Vitality y G2 Esports (G2). KC ganó los tres partidos. «Sabíamos que no podíamos relajarnos. Veníamos de jugar la final de la EWC y teníamos que mantenernos afilados pese al cansancio. Fuimos con todo y terminamos con un 3-0 esa semana».
La energía no duró. «Después de la EWC y del Roadtrip nuestro nivel de energía fue distinto y más bajo. Intentamos descansar con actividades de equipo y volvimos a los scrims cuando nos encontramos mejor, pero no teníamos la misma energía que en la EWC».
Un cambio de meta que no explica todo
Caliste también matizó la idea de que el metajuego de magos favoreciera especialmente a KC. «No somos un gran equipo de magos. No es lo que mejor encaja con nosotros. Somos un equipo de peleas, de juego temprano y medio, de buscar enfrentamientos».
Según el tirador, aquel metajuego daba más peso a las rotaciones entre jungla y soporte y a los duelos individuales de la línea inferior. KC lo trabajó con mucha intensidad después de la decepción del MSI, pero prefería el estilo que mostró al final del Winter: combinaciones como Ashe y Seraphine o Ezreal y Karma, con las parejas de la botlane como uno de los ejes del plan.
«Cuando vimos que ese metajuego volvía, pensamos que era algo que se nos daba bien. No puedo explicar por qué parecíamos más cómodos con él en Winter que en Summer».
La clasificación al Mundial y el cruce contra G2
KC afrontó los playoffs de Madrid con mucha tensión. El primer partido servía también para clasificarse al Mundial y el equipo quería evitar los errores del año anterior. La victoria contra GIANTX (GX) aseguró el billete, aunque la serie no fue perfecta.
«Ganamos y nos clasificamos, pero perdimos un mapa y no fue una serie limpia. Para mí, esa clasificación se apoyó sobre todo en el 3-0 de la primera semana y en una buena temporada regular, que nos permitió elegir primero al rival. Si KC y GX están a su máximo nivel, esperas que KC domine claramente tres partidas. No ocurrió porque nosotros no estábamos al nivel que debíamos y ellos supieron castigarnos».
Caliste reconoció que KC no progresó lo suficiente durante el Summer. Después llegó G2, un rival que había derrotado al equipo en las finales de Winter y Spring por 3-2.
Sobre los enfrentamientos dos contra dos de la línea inferior, el jugador aseguró que solo tuvo problemas claros en la partida de Lucian y Milio contra Yunara y Lulu. «Históricamente siempre hemos jugado bien ese enfrentamiento desde los dos lados. Con Lucian y Milio encontrábamos buenos ángulos y dashes, pero G2 es muy fuerte con esa combinación y, en general, Yunara y Lulu es su prioridad durante la fase de líneas».
Caliste situó a las botlanes de KC y G2 como las dos mejores de Europa, aunque negó que el 2v2 explicara por sí solo la derrota. «No íbamos 0-5 en línea. La mayoría de las veces estábamos igualados o ligeramente por detrás. No hubo una diferencia enorme».
Menos nivel individual y peores movimientos por el mapa
Tras perder contra G2, KC tuvo dos semanas para preparar la final de Niza. «Estábamos hartos de perder contra G2. Casi ninguno de nosotros estuvo al nivel. Somos un equipo con mucho nivel individual y no estábamos cumpliendo nuestros propios estándares».
Caliste consideró que el tercer mapa fue una excepción parcial. «Skew nos facilitó la partida con su invasión, con todo el respeto, pero supimos cerrarla. Después cometimos errores, no estuvimos suficientemente precisos a nivel individual y nos pasaron por encima. Quería ganar esa final porque ya habíamos perdido dos veces contra G2 por 3-2».
El equipo preparó posibles ajustes de draft y de juego para un nuevo enfrentamiento, pero llegó a una conclusión clara: todos debían subir su nivel.
Melzhet había descrito a KC como una suma de jugadores muy talentosos, capaz de imponerse en partidas caóticas pero con más dificultades ante equipos estructurados. Caliste coincidió con el diagnóstico general. «Desde Madrid, MKOI y G2 tuvieron mejores movimientos por el mapa y un mejor juego medio. Nosotros fuimos muy buenos en esa fase durante Winter y Spring, pero en Summer empeoramos. Todos los demás evolucionaron y nosotros seguimos una pendiente descendente».
El resultado fue una pérdida conjunta de nivel individual, juego medio y toma de decisiones. «Perdimos un poco de todo y fuimos menos buenos».
La comunicación no era el problema principal
Zeph había hablado de un método de trabajo basado en reducir la comunicación. Caliste reconoció sus ventajas y sus limitaciones. «Es más difícil preparar planes de equipo cuando no hay tanta comunicación, pero ayuda a nivel individual. Tiene cosas buenas y malas».
Como ADC, el sistema también le restaba capacidad de acción en algunos momentos. «Si cada uno hace lo suyo, llega un punto en el que no tienes mucha agencia. Si quiero hacer un cambio de líneas, es complicado porque no puedo hablar con mi toplaner. Aun así, la decisión final corresponde al equipo y al cuerpo técnico. Para la EWC nos ayudó mucho».
El jugador no consideró que KC tuviera un problema de comunicación como tal. «Creo que nos comunicamos bien. El problema fue que durante este Summer no fuimos suficientemente buenos y no trabajamos como debíamos. No encontramos las claves que sí encontró MKOI: la forma correcta de trabajar y las prioridades de draft».
Tampoco pensó que la ausencia de un líder especialmente vocal o que dos jugadores coreanos hablaran un inglés más limitado fueran obstáculos decisivos. «Si tuviéramos a cinco europeos comunicándose tanto como los otros tres, volveríamos al problema de hablar demasiado. Precisamente hicimos este ejercicio para que la comunicación fuera clara, rápida y decisiva».
Según Caliste, los jugadores coreanos aportaban la información necesaria y podían expresar sus intenciones dentro de la partida. «La cuestión no es cuánto hablamos, sino la visión de juego y la calidad de las jugadas que proponemos y vemos, o que no vemos».
La primera partida contra MKOI marcó la serie
KC empezó bien el primer mapa contra MKOI. El rival tomó un mal intercambio en la línea inferior, perdió los hechizos de invocador y murió en un 2v2 al nivel 3. «Normalmente la partida estaba terminada después de ese inicio. Pero después no tuvimos un buen juego medio ni buenas peleas de equipo».
Caliste asumió parte de la responsabilidad. «Normalmente soy quien indica cómo jugar las peleas de equipo y cómo queremos afrontarlas. Una de las razones por las que fuimos peores este Summer es que dejé de comunicar esa intención. Tengo que recuperar ese hábito y trabajarlo».
La ventaja de oro, el dragón y la composición debían bastar para cerrar el mapa, pero KC tomó malas decisiones, incluida una jugada alrededor del Barón. Sobre la Limpieza de Busio en la última pelea, Caliste explicó que no hubo una discusión interna: «Habíamos acordado que yo usaría el QSS si había control de masas. Recuerdo que vi en mi cabeza la definitiva de Seraphine y dudé entre usar la Limpieza para tener tenacidad o esperar y utilizar el QSS junto a la definitiva. Pero el problema principal fue que no jugamos bien las peleas, tomamos malas decisiones y cometimos errores individuales».
La conversación posterior fue especialmente dura por el contexto de la final en Niza. «No fue solo un tropiezo. Los aficionados gastaron dinero y tiempo para venir a vernos, y perdimos 0-3 en casa. Fue vergonzoso. Mi familia estaba allí y eso me afectó todavía más».
El equipo utilizó esa charla para sentar las bases del bootcamp en Corea y del Mundial. Caliste describió el tramo final del año como un maratón cargado de cansancio, presión y estrés. «El bootcamp puede tener una doble cara si se gestiona mal, por eso dejamos mucho trabajo preparado. Ahora solo podemos mirar hacia delante. Para compensar esta humillación tendríamos que ganar el Mundial, y aun así…»
«No hay un momento exacto en el que todo cambiara»
Caliste no identificó una jugada concreta como el punto de inflexión entre el equipo que derrotó a T1 y dominó la temporada regular y el que encadenó problemas en playoffs. «Fue una continuidad de acontecimientos durante todo el Summer. La mentalidad y el trabajo no evolucionaron como debían. Los malos hábitos terminan siendo castigados».
El jugador explicó que los mejores rivales expusieron las carencias de KC. «Cuando juegas contra equipos mejores, comprueban si realmente eres bueno en algo. Nosotros teníamos que haber corregido antes las cosas que no funcionaban y mejorar en ciertos campeones».
Tampoco teme que sea demasiado tarde para cambiar la forma de jugar el mapa. «Si tienes miedo antes del Mundial, no tiene sentido estar allí. Después del MSI demostramos que podíamos recuperar un gran nivel en tres o cuatro días para la EWC. Tenemos talento tanto en el cuerpo técnico como en los jugadores. Venimos de un momento bajo y es difícil caer más».
KC tendrá más tiempo para prepararse que antes de la EWC. La prioridad será recuperar la intensidad y trabajar de una manera más eficiente.
El MVP no sustituye al título
Caliste se mostró satisfecho por haber recibido el MVP del Summer, aunque no lo consideró comparable al trofeo de la competición. «Si pudiera cambiar el MVP por el título de la LEC, lo haría todos los días. El MVP de la temporada regular está bien, pero la temporada regular y los playoffs son partidas distintas».
Su objetivo después de la EWC era mantener la consistencia durante el cambio de meta. Durante la temporada regular consiguió generar ventajas y ser útil en las peleas, pero no mantuvo ese nivel en playoffs. «Trabajaré más y lo haré mejor. Para mí, el MVP es un extra, no un trofeo».
Primer Mundial y una ambición intacta
El de Corea será el primer Mundial de Caliste, un torneo que quería disputar desde que competía en Lyon Esport. «Estoy muy contento y con ganas. Es el evento que todos quieren jugar y ganar. Pero no tiene sentido ir para caer en el play-in o jugar mal. Es un primer paso, y todo lo demás será mucho más difícil».
El jugador aseguró que no sabía con certeza que acabaría llegando hasta allí, pero sí confiaba en su capacidad de trabajo. «En el fondo sabía que llegaría porque iba a trabajar como un loco, y seguiré haciéndolo. Mi objetivo es ganar el Mundial y no pararé hasta conseguirlo».
KC tenía previsto viajar a Corea el 27, pocos días después de la entrevista, para preparar el torneo. Caliste describió el plan como una concentración de máxima exigencia, pero con atención a la salud. El equipo ya había viajado a Corea para el MSI sin sufrir jet lag, aunque reconoció que el cansancio acumulado de diez meses de competición y el posterior viaje a Norteamérica podían ser un factor.
La prioridad será enfrentarse a los mejores equipos. «Podemos llegar muy cansados, pero lo importante es nuestro nivel en League of Legends. El problema sería ir a un lugar sin jugar contra buenos equipos ni mejorar. No podemos quedarnos en Europa entrenando contra rivales inferiores y después viajar a Estados Unidos. Necesitamos oponentes más fuertes».
Caliste aseguró que KC ya tenía scrims preparados contra algunos de los mejores equipos del mundo. El objetivo no será copiar sus drafts, sino entender cómo leen el metajuego y cómo plantean las partidas antes del Mundial.
El play-in también trae recuerdos negativos del MSI, pero el jugador rechazó afrontar el torneo con miedo. «Entiendo que algunos estén preocupados, pero si vas al Mundial sin creer que puedes hacerlo bien, no tiene sentido estar allí. Sabemos que podemos ser un equipo muy bueno y también que podemos ser muy malo. Venimos de nuestro punto más bajo contra MKOI y queremos ser la mejor versión posible de nosotros mismos».
Pasar el suizo y llegar a semifinales
Caliste fijó objetivos concretos para el torneo. «Estaría satisfecho si superamos la fase suiza. Un buen resultado serían las semifinales. Si caemos en el play-in, será un fracaso».
El jugador también valoró el año completo de KC. El roster se construyó para ganar y es caro, pero está disputando su primera temporada. Caliste comparó su situación con la de G2, que fue más dominante en su segundo año después de completar una primera campaña sólida.
KC alcanzó dos finales que perdió por 3-2 contra G2 y firmó buenas temporadas regulares, pero no ganó ningún título. Para Caliste, eso supone un fracaso desde el punto de vista de los resultados. Aun así, los picos de nivel mostrados durante el año apuntan a un margen de crecimiento. «Si hacemos un mal Mundial, consideraré que el año fue un fracaso. Si lo hacemos bien, no lo consideraré así. Como suele ocurrir, el rendimiento en el Mundial condiciona mucho la valoración de la temporada».
Viper, BLG y los mejores ADC del mundo
El rival que más ganas tiene de enfrentar es Bilibili Gaming (BLG), en parte por volver a jugar contra Viper. Caliste lo situó entre los mejores ADC del mundo después de los playoffs. También mencionó a Gumayusi, Ruler, Peyz, Smash y Hope como parte del grupo de tiradores de mayor nivel.
«Si hay un equipo al que quiero jugar y ganar es BLG, por Viper y porque también es uno de los mejores equipos. Después está T1».
Un mensaje para los aficionados
Caliste terminó la entrevista con una disculpa a los aficionados de KC. «Quiero dar las gracias a quienes nos apoyan pese a la derrota contra MKOI. Estamos tan decepcionados como vosotros. Al ser francés, me fijo más en las familias y en la gente que paga entradas y hoteles para venir a vernos».
Su familia también estuvo en Niza y su madre asumió parte del coste del viaje. «Gastaron dinero, tiempo y energía, y nosotros no ganamos una sola partida. Lo siento mucho. Quiero que estéis orgullosos de nosotros en el Mundial y demostrar que queremos ganar de verdad. También queremos responder a Kameto, que ha invertido mucho dinero en este proyecto».
El tirador pidió expectativas razonables, pero prometió el máximo esfuerzo en la última competición del año.


